Ya vienen los reyes magos, ya viene los reyes magos, caminito de Belén...
Bueno, pues ya llega el mejor día de toda la Navidad. Manda narices, toda la vida oyéndoselo decir a mi madre, y ahora soy yo la que lo dice también. Los motivos... diferentes. Ella porque siempre tuvo a quien añorar en esas fechas, y yo porque llevo ya unos cuantos años que preferiría no pasarlas con quien las paso.
Pero bueno... que este es un post happy happy...
Y es que os cuento... mi hija este año al contrario que otros se ha lanzado a pedir. No es que haya acumulado muchas cosas juntas cada vez que ha pedido... no... pero es que cada dia ha cambiado de idea. Hoy quería una muñeca, un disfraz y unas pinturas, y mañana otra muñeca distinta, un maquillaje y un cuento.
Asi que sus majestades han acabado por hacer lo que han considerado mejor, y en algunas cosas han acertado plenamente, y en otras, me temo, mi hija se va a quedar un poco parada, pero bueno, supongo que la emoción del momento le hará olvidar lo que AYER, precisamente AYER decidió que era absolutamente imprescindible... AGGGGGG...
Bueno, a lo que iba, os cuento la historia:
A mi me encanta leer. Siempre he tenido libros entre manos, desde siempre, desde que aprendí o incluso desde antes, recuerdo haber tenido un libro entre manos. Recuerdo mi primera colección de libro, "Los Cinco", e incluso una más infantil, que tuve antes que esa "Los miniclásicos"... que acabaron destrozados de tanto y tanto leerlos... Pero había un libro... "Mi primer Sopena". Realmente no dejaba de ser un diccionario infantil, adaptado a niños. mí me lo trajeron los reyes a los 5 años, pero para mí fue mucho más que un diccionario, fue un juego más. Pasaba con mi hermano las tardes enteras jugando a buscar palabras con tal o cual letra, o la más larga, o la más corta, o la que tiene más letras "a"... Otro libro que acabó destrozado de tanto disfrutarlo.
Hace ya tiempo que lo quise localizar, para regalárselo a mi hija, pero claro, después de tanto tiempo... imposible.
Este verano me puse un día a organizar mi casa... tantos libros me iban a invadir. Asi que me puse a guardar libros en cajas, y pensé en llevarlos al trastero de mi madre. Pero luego pensé: es un crimen. Ahi ni los voy a leer yo ni los va a leer nadie... son libros que en su día leí, pero que hoy ya no me dicen nada... así que aparté los que habían sido regalos, o los que quiero conservar... y el resto... pues a la venta. En ebay. Algunos los he vendido, otros no. No se trata de sacar dinero, sino de hacer hueco, quitarlos de enmedio sin la sensación de tirarlos a la basura. Quien los compra entiendo que los leerá y los disfrutará igual que los disfruté yo en su momento. Ha habido quien los ha comprado para regalar. Pero el mejor... el último que vendí. Se lo vendí a un chico de aqui de Zaragoza... pelin friki, (teniendo en cuenta, ya sabeis, que para mí el término friki no es peyorativo en ningún caso, conste)... con el que me pegué un buen rato charlando acerca de porqué vendía los libros, él me contó lo importante que era para él el libro que me estaba comprando... y me dijo que él conocía otra web mejor que ebay para localizar libros. Me lo dijo así de pasada, en medio de la conversación. Y se fue tan contento con su libro. Y yo tan contenta de que aquel libro hubiera encontrado un hogar tan cálido.
En estas que hace 10 días... de repente... me acuerdo del libro de mi infancia... y de ese chico tan simpático, tan amante de la lectura como yo... que me ha hablado de una web donde venden libros... y pensé... ¿y si...??????

Y SIIIIIII.... Dios mío... estaba ahi... a la venta... a un precio más que razonable... y en la foto se ve bastante bien conservado... el mío tenía el lomo rojo, cosido, y este no, pero eso es lo de menos... y pienso... no sé si llegaré a Reyes... ay... me haría TANNNNNTAAAAA ilusión... porque yo recuerdo exactamente el día que me lo regalaron, creo que fue amor a primera vista... Total... que lo pagué... y el vendedor fue superformal... en dos días lo tenía en la oficina... el dia 29 llegó... cuando ví el paquete es que me emocioné y todo... lo abrí.... AHI ESTABA... PRECINTADO.... no era un libro usado, como yo pensaba... era un libro nuevo, precintado... ha estado todos estos años guardado vaya usted a saber dónde... esperando que alguien lo comprara... y lo abriera, y lo disfrutara...
Igual os parezco ñoña, friky y ridícula pero me emociono sólo de pensarlo... mi hija tendrá ese libro... que para mí fue tan importante, que me hizo pasar taaaannnntos buenos ratos... es que lo recuerdo... deslomado, medio roto... y seguía jugando con él.
Se lo conté al chico que me había hablado de esa web... y me contestó lo siguiente: "Tu hija olvidará los juguetes, pero seguro que nunca olvidará ese libro". Y espero que tenga razón... me gustaría que mi hija amara la lectura tanto como yo.