Hacía días que lo quería haber hecho... pero cuando el otro día Sara dijo a su padre que no se quería poner una camiseta para ir al cole porque era "muy aburrida" pensé... si es que tiene razón...
Asi que hoy me he puesto manos a la obra.
Tengo un montón de camisetas de estas básicas de Zara, que compré en rebajas porque me gusta mucho como le quedan a mi hija (parece mentira, pero de un fabricante a otro hay unas diferencias abismales de ancho, largo, mangas, e incluso cuello).
Asi que he cogido una blanca. Realmente, una camiseta blanca lisa y lasa es lo más aburrido que hay.
Le he puesto dos ondulinas, piculinas o cintas de zig-zag (existen montones de nombres para lo mismo), de las más finitas, y se las he puesto en el bajo.
Luego, he tenido una pequeña discusión con ella: yo quería ponerle cuatro botones de los mismos tonos que las cintas, en forma de estrella, pero ella quería una flor. Asi que le he puesto una aplicación en forma de flor. Y el resultado es este:

Buf, creo que no se vé muy bien... pero el fotógrafo en casa es mi costi.
La falda también tiene su historia... hace dos años largos la compré en H&M, de rebajas. Pero no era una falda, era un pichi de tejido de algodón, supercómodo. Mi hija iba tan a gusto con él que decidió que era su ropa favorita, además de color morado, que es su color favorito.
Pero claro, mi hija creció. Y el año pasado ya era totalmente imposible ponerse el pichi. No veais qué lloros.
Asi que lo transformé en falda. La llevó el invierno pasado, y este aún le valdrá, un pelin cortita, pero con unos leotardos blancos le va a quedar muy graciosa.
Ale, ya me direis qué os parece.