jueves, 29 de noviembre de 2012

Del marido amo de casa y la hamburguesa hindú

                         Hoy cuelgo un post del estilo de mi querida Tita.  Creo que es la manera más justa de hacerlo, y no llegar y contaros la receta así de buenas a primeras, aunque es lo que inicialmente iba a hacer.

                          Mi costi lleva ya más de tres años en el paro. Cuando vimos lo que se nos venía encima, porque tuvimos como tres o cuatro meses que lo veiamos venir, lo veíamos venir... se nos vino el mundo encima. Además el jefe de mi costi se portó ruinmente con él.  Mi marido llevaba 19 años largos en la misma empresa.  No voy a dar detalles de todo lo que hizo y dejó de hacer en beneficio de su jefe. Lo hizo pensando que era lo que tenía que hacer, saltando por alto muchos de sus derechos, valorando en menos su trabajo en más de una ocasión... pues ya está. Lo hizo y nunca nadie podrá decir que no dio todo lo que podía dar, y más. Pero no sólo no se lo agradecieron, sino que al final se lo pagaron de la peor manera posible, y lo que podría haber sido un despido por causas económicas (causas, que no nos engañaron, ... no existían...) se convirtió en una tortura psicológica para toda la familia.  (Y todo comenzó, qué curioso, ¿no? el día que cometió el terrible pecado de solicitar una reducción de jornada por cuidado de hija... ).

                         Quizá por eso, por esa tortura que acabamos de pasar, y que nos hizo mucho daño, cuando llegó el momento, quisimos ver la botella "medio llena"... mi hija comenzó a hacer mucha vida de parque, en verano no tuvo que ir a colonias de verano porque no lo necesitamos, todos en general comenzamos a ir un poco más tranquilos... ni que decir cuando tuve los dos abortos y tuve que hacer reposo... o cuando mi madre estuvo ingresada... que mi marido  fue nuestro mayor apoyo en la retaguardia... trayendonos la comida casera y calentita recién hecha "ni se te ocurra comer de bocadillo de clínica"... llevándose a lavar en casa lo que hizo falta (mi marido, que se marea con la sangre de un arañazo... lo que llegó a tener que lavar)... echando una mano en todo lo que puede... pero sobre todo... siendo "amo de casa".

                       Porque desde que mi marido dejó de trabajar fuera de casa, comenzó a trabajar dentro a jornada completa. Yo no hago nada, y lo que hago, lo hago porque quiero, lo confieso. Mi marido hace la compra, la comida, las camas, limpia, plancha... Lo hace casi todo. Mi vida, por muy estresada que esté por el curro y esta maldita crisis... es mucho más fácil para mí gracias a que él está en casa. Y para mi hija... que su padre la trae y la lleva del cole (bueno, uno de los viajes procuro hacerlo yo), le hace la merienda,  "le da a la cuerda" en el parque... pues su calidad de vida es mucho mejor que si dependieramos de alguien que la cuidara a la salida del cole (ahora ya no está la yaya... que nos salvó la vida cuando mi marido sí trabajaba... su ausencia, para mi hija, es un poquito menos dura gracias a mi marido).

                       Cierto que todos los meses tengo que controlar lo que gasto en esto o aquello... que el año pasado no arreglamos el aire acondicionado del coche porque sino igual no nos íbamos de vacaciones... que se acabaron los fines de semana aquí o allá, o ciertos caprichos que antes nos dábamos sin siquiera pensarlo... porque con un sueldo menos... y la crisis... todo es más "ajustado". Pero aún así, me siento afortunada, muy afortunada... jolines... soy una privilegiada... porque con la que está cayendo, mi problema se reduce a "no puedo permitirme este capricho", y a cambio vivo mucho más tranquila que hace unos años, cuando trabajabamos los dos.

                      También es cierto que la gente... por muy modernos... o muy comprensivos... o muy... que sea (o seamos)... no deja de ser muy hipócrita (o muy mala) en más de una ocasión.  El otro día le decía a mi hermano: oye... cada vez que la gente pregunta: "¿y tu marido, aún en el paro? ¿no le sale nada?"... ¿son imaginaciones mías o de algún modo me están diciendo que mi marido es un vago? por más que les cuente que mi marido en casa lo hace TODO, que me ayuda en todo lo que puede, que se encarga de la niña, y que encima se está preparando todo lo que puede para otro tipo de trabajo y que encima ha conseguido que le publiquen -y le paguen- alguna que otra fotografía.  
Respuesta de mi hermano: no te lo hubiera dicho nunca, pero ya que me lo preguntas... pues sí... yo también he notado ese "segundo sentido" a la pregunta.
                     Mi postura tampoco es fácil... cuando las madres de las amigas de mi hija me dicen que es que yo "siempre estoy trabajando" (nunca se dice de los maridos que trabajan)... o "ya nos dijo tu hija que en tu casa el que cocina es tu marido"... ¿qué me están diciendo? ¿mala madre? ¿madre que antepone el trabajo a su hija? j---r... qué más quisiera yo, que poder estar en el parque toda la tarde, quedar a desayunar con otras madres, acudir a los cumpleaños infantiles de sus amigas y estar de charrada con otras madres mientras las niñas meriendan.... Porque eso de que la calidad es más importante que la cantidad... es una estupidez de primera división, una gilipollez que dijo una pija en el HOLA y muchas se subieron al carro. Pero no. Yo quiero estar con mi hija, aunque sea echandole la bronca por no comerse el brócolí, o viendola dormir a primera hora de la mañana, o jugar al escondite con sus amigas... yo quiero estar allí, y que ella lo sepa.  Pero si yo hago eso... a ver quien nos da de comer...

                       Y hablado de comer... aquí está la peazo hamburguesa que mi marido me ha hecho para comer, con la inestimable ayuda de mi hija, que esto del marujeo le gusta más que las patatas fritas.

HAMBURGUESA HINDÚ:

Ingredientes:
Pechuga de pollo picada a mano en casa (doy fe, yo anoche saqué la pechuga del congelador, esperando que la fileteara y la hiciera la plancha).
Puerro bien picado
Huevo batido, no mucho, suficiente para hacer una masa parecida a la de las albondigas
Curri (opcional, costi lo ha puesto porque sabe que a mí me chifla)

Mezclas los ingredientes, hasta que la mezcla tenga una consistencia similar a la de la masa de albóndigas. Le das forma de hamburguesa. Y la haces en una sartén con aceite. (Tened en cuenta que aunque se llame hamburguesa es más bien un filete ruso, y lleva huevo crudo, no puede ser vuelta y vuelta en la plancha).
De aspecto... parece una hamburguesa de pescado, o una minitortilla de algo... pero de sabor está... indescriptible.




                     









2 comentarios:

  1. La hamburguesa tiene que estar para devorarla, y más a éstas horas...
    De lo otro ni caso,es verdad que hay mucha gente mala y envidiosa y hasta las dos cosas a la vez.Que les den,peor para ellas.Yo también quiero disfrutar de todos los momentos de mi peque,se hacen mayores muy rápido.bs

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  2. Eres un amor, y como me dijo Pilar el otro día, te lo digo hoy a ti, de cuando hablas de tu madre: por estas ramas se ven aquel árbol.

    ¿Sabes lo que más me gusta de todo? la primera etiqueta de abajo, de este post "cosas que importan" Y te lo dije hace tiempo: que uno de los dos esté en casa es un privilegio que te mueres. Los hijos necesitan a sus padres, a ambos, y al menos a uno con sus cosas diarias. Es una inversión de futuro. En su seguridad y felicidad.

    Y quien no sepa verlo...¡anda y que se vayan al macdonalds!!! ¡¡¡yo me apunto esta hamburguesa hindú tan rica!!!!

    Un abrazo apretao apretao ¡muac!

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